“CARLOS GATTI. VIGENCIA DEL REALISMO” (4)

Esta muestra quedó armada con tres secciones, la fundamental era la que contenía las obras de “El juego de las miradas” (“Paisaje” urbano). Dos de las obras que fueron expuestas:

"Paisaje" urbano

RESTOBAR
Acrílico, collage y elementos de madera sobre conglomerado de madera – 1,00 m x 1,00 m – 1999

"Paisaje" urbano

INTIMIDAD AMENAZADA
Acrílico y collage sobre conglomerado de madera – 1,00 m x 1,00 m – 1999

Ahora bien, ¿cuál es la relación que liga esta parte a las otras dos secciones? En más de un sentido las dos secciones con obras anteriores aparecen como antecedentes de la primera mostrando una continuidad, tanto en los aspectos temáticos como técnicos, que recorre mi obra. Por ejemplo, en las obras de “El amor en las plazas secas” (Plazas secas):

Las plazas secas

EL AMOR EN LAS PLAZAS SECAS – LUZ DE LUNA
Esmalte sintético sobre cartón – 0,62 m x 0,85 m – 1986

Las plazas secas

EL AMOR EN LAS PLAZAS SECAS – BAJO EL ARCO ROJO
Óleo sobre conglomerado de madera
0,45 m x 0,47 m – 1987

se pueden apreciar mis primeros intentos de referirme a un elemento arquitectónico como las plazas secas y ubicar en él a personajes en un momento particular de sus vidas, configurando ya una pequeña historia, tal como lo haría luego en “El juego de las miradas”. Pero en el tiempo transcurrido entre una y otra serie mi interés por experimentar diversas maneras de trabajar buscando enriquecer la obra con diferentes posibilidades de lectura me llevó a incorporar el uso de collages y texturas, la aplicación de elementos construidos o tallados en madera, el tallado del soporte de “Fibrofácil” a modo de bajorrelieve, etc. La mayor parte de esas experiencias se realizaron en los paisajes que produje entonces (Los campos) que aparecen así como antecedentes en el aspecto técnico de las obras de “El juego de las miradas”. Ejemplos:

Los campos

LA TIERRA COMO UNA HERIDA
Acrílico y collage sobre conglomerado de madera – 1,00 m x 0,75 m – 1997

Los campos

EXTRAMUROS
Acrílico y collage sobre madera aglomerada. – 0,80 m x 0,90 m – 1996

Un excelente análisis de estas relaciones puede leerse en el artículo “Narrativa y escultórica” de la crítica de arte Beatriz Vignoli que apareció en Rosario 12 del 25 de agosto de 2015 y que se reproduce debajo.

Artículo de Beatriz Vignoli

NARRATIVA Y ESCULTÓRICA
                                                       Beatriz Vignoli

 

“CARLOS GATTI. VIGENCIA DEL REALISMO” (3)

Esta muestra se desarrolló desde el 14 de agosto al 28 de setiembre de 2015. Contenía 25 obras de distintos tamaños, en general cercanos a 1m x 1m. En su ingreso aparecía un poster con un texto curatorial (en realidad escrito por mí, ante imposibilidad de hacerlo el curador) que era el siguiente:
“Rafael Sendra y Carlos Gatti han compartido su interés por las actividades plásticas desde su paso por el taller de Juan Grela G. Gatti, como pintor, participó en el movimiento vanguardista rosarino de finales de los 60’. Luego de un período de abstención (“la muerte de la pintura”) retoma la pintura (1975) buscando una expresión personal. Sendra, como historiador y crítico de arte especialmente interesado en la pintura rosarina ha observado la evolución de la obra de Gatti, analizándola en conexión con la evolución del arte internacional y con el entorno particular donde se produjo. Sus observaciones y reflexiones fueron volcadas en un extenso y profundo trabajo fundamentado no solo desde el punto de vista estético, sino también socio económico y ético. Es así que surge la propuesta de mostrar parte importante de esa obra, debidamente comentada, en una suerte de antológica parcial en una institución prestigiosa como el Castagnino, poniéndola al alcance del público de la ciudad”.
Un conocido documentalista de la ciudad, Maxi Quintero, filmó un tráiler de la muestra que puede verse en el siguiente link:

https://youtu.be/JBFMkmimgmE

En próximas entradas trataré de transmitir una imagen de la muestra en sí.

RESTOS DE NAUFRAGIOS

Siempre me han llamado la atención los restos que uno encuentra semienterrados en el barro de las orillas del río, o abandonados en los campos o en las ciudades. Vestigios materiales de historias indescifrables de abandono y deterioro que tienden a desaparecer con ellos, configuran un tema que parece apropiado para mi pintura.

Restos de naufragios

RESTOS DE NAUFRAGIOS
Acrílico sobre tela
0,85 m x 1,50 m – 1993

 

Restos de naufragios

RESTOS DE UN NAUFRAGIO
Acrílico y collage sobre conglomerado de madera
0,38 m x 0,34 m – 2006

 

NOVEDADES

Nuevos dibujos y pinturas han sido incorporados a las páginas respectivas, tales como los siguientes:

Las naturalezas muertas

BOTELLAS SOBRE LA MESA
Óleo sobre tela

Los chistes de La Cebra

DIBUJO EN LA CEBRA A LUNARES

Critíquenlos con toda confianza

¿Ha muerto la pintura?

¿Ha muerto la pintura? La muerte de la pintura como forma de arte se comentó mucho en los años 60 – 70. Recuerdo que a mi me preocupó muchísimo. Aún hoy se sigue oyendo, en algunos círculos, esa aseveración. Pero parece que yo heredé por línea paterna la posibilidad de lo gráfico como medio de expresión. ¿Porqué no usarlo? Así que he seguido dibujando y pintando, como muchos otros amigos y colegas, a pesar de aseveraciones o decretos más o menos oficiales.

Otra cuestión más actual: ¿Morirá el libro de papel? No lo se, creo que no. Mientras tanto, a mi me gusta leerlos, y muchas veces me sugieren imágenes para pintar. ¿Ilustraciones? No exactamente. A modo de ejemplo, hay va un cuadro sugerido por “Todos los veranos”, cuento de Haroldo Conti en el libro “Con otra gente”, uno de mis preferidos.

MANGURUYÚ

MANGURUYÚ
Acrílico sobre madera conglomerada.
0,93 m x 0,74 m – 2012