EL MISTERIO DIVIDUAL (1)

El misterio dividual es el título de un libro donde se incluyen imágenes de parte de mis cuadros de la etapa “El juego de las miradas” (El paisaje urbano) y fragmentos de los mismos y textos escritos por Alejandro Pidello estimulados por dichas imágenes. Los textos no “explican” las imágenes ni las imágenes “ilustran” los textos. Ambos, conjunto de imágenes y conjunto de textos, son entidades que pueden funcionar independientemente pero que, reunidas, constituyen una entidad dividual en el sentido que adjudica Gilles Deleuze a este vocablo: “lo que no es indivisible ni divisible sino que se divide (o se reúne) cambiando de naturaleza”. ¿Por qué misterio? Porque, según René Magritte, “nada puede existir sin su misterio”.

TAPA Y CONTRATAPA

La idea de hacer esta obra surgió durante reuniones mantenidas con AP especialmente en Malos conocidos, bar emblemático de Rosario. El problema que yo planteaba en estas reuniones era que al no ser más que un mediocre escritor, me resultaba difícil producir guiones aptos para su desarrollo en forma de historietas. Se me ocurrió así que podía tomar como “guión” un poema de AP (“La música del sur y de la tierra”) y crear sobre él una serie de imágenes con una estética de historieta. Mi obsesión por las historietas parecía así dar un paso adelante. El resultado:

LA MÚSICA DEL SUR Y DE LA TIERRA

El proyecto de El misterio dividual surge en estas reuniones, y dentro de la misma eclosión creativa AP decide fundar una editorial dedicada a publicar libros en los que se vinculen dibujos y palabras en forma similar, por lo que el lema de tal editorial es:

amor por dibujos y palabras.

Nace así Oroñópolis editora.

Editora de El misterio dividual

Logotipo de Oroñópolis editora

VUELTA A LA HISTORIETA

Siempre me ha interesado la posibilidad de contar una historia con imágenes (historietas, literatura ilustrada, etc.), especialmente el dibujar dichas imágenes, componerlas, ensamblarlas en una secuencia… un poco como si estuviera filmando. Definir personajes, caracterizarlos, documentarse sobre lugares y objetos y representar acciones e incluso sentimientos y emociones valiéndose, digamos, de lápiz, tinta y papel (Quizás hoy día debería decir de photoshop).  Mi problema, sin embargo, es ¿qué historia? Al fin decidí escribir yo mismo una historia y llevarla a la forma de historieta. Dados mis gustos en pintura fue una historia que transcurre en el río, tal vez intrascendente (perdón H. Conti, J. J. Saer y otros), pero que quizás les resulte interesante leer (¡y mirar los dibujos!).

BIGUÁ Y EL CHAFALOTE